Primeros auxilios
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os Primeros Auxilios (PPAA) son una primera medida provisional antes de que se realice un diagnóstico y tratamiento adecuado. En ningún caso deben ser el tratamiento único y definitivo.
Cualquier persona con una mínima formación puede prestar los PPAA y, en este sentido, cualquiera de nosotros, tendremos una función muy importante. La primera intervención reducirá en gran parte la gravedad y el tiempo de recuperación.
En cualquier caso, es necesario conservar la calma, observar y actuar de acuerdo con los conocimientos que se tengan.

No olvides, en caso de gravedad y/o duda llama al 1-1-2 

Guía de primeros auxilios
Soporte vital básico
A. Parada cardiorespiratoria

 

La parada cardíaca en los adultos tiene en la mayoría de las ocasiones un origen cardíaco, pero también puede ser respiratorio. En cualquier caso, el tratamiento recomendado es iniciar rápidamente la reanimación cardiopulmonar o RCP. El inicio inmediato de la RCP puede cuadruplicar la supervivencia tras la parada cardíaca.

Cómo reconocerlo: 

Sospecharemos un Paro Cardiaco, y debemos comenzar RCP, si la víctima no responde y no respira con normalidad.  

Actuación: 

Una vez que se ha producido el Paro Cardíaco, detectarlo rápidamente es fundamental para activar a los Servicios de Emergencias Médicas (112) e iniciar rápidamente la RCP.
Si son capaces, los reanimadores formados en RCP deben realizar el masaje cardíaco externo junto con las respiraciones de rescate.

Cuando una persona que no sabe hacer RCP llama al 112, el operador telefónico de emergencias médicas le indicará que haga RCP solo con compresiones torácicas, sin respiraciones, mientras espera la llegada de ayuda profesional.

El proceso de RCP con uso del DEA (Desfibrilación externa automatizada) se detalla en el siguiente vídeo.

 
B. Obstrucción de vía aérea (Atragantamiento)
Posición de las manos

 

La obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño es una posible causa de muerte accidental. 

Cómo reconocerlo: 

  • Los cuerpos extraños pueden causar obstrucción de la vía aérea leve o grave. 
  • La victima que es capaz de hablar, toser y respirar tiene obstrucción parcial o leve. 
  • La victima que no puede hablar, tiene una tos débil, está luchando por respirar o no puede hacerlo, tiene obstrucción completa o grave.

Actuación: 

Obstrucción parcial

  • Animaremos a la víctima a toser. La tos genera presiones en la vía aérea y puede ayudar a expulsar el cuerpo extraño.

 

Obstrucción completa

  • Para los adultos conscientes y niños mayores de un año con obstrucción completa, se deben combinar 5 palmadas en la espalda seguidas de 5 compresiones en el abdomen.
C. Posición lateral de seguridad (PLS)

 

Indicada en personas inconscientes que respiran.

  • Nos arrodillaremos junto a la víctima, le pondremos las piernas estiradas.
  • Pondremos el brazo de la víctima más cercano a nosotros en ángulo recto con el cuerpo, con el codo doblado y la palma de la mano hacia arriba.
  • Cogeremos el otro brazo, poniendo el dorso de la mano sobe la mejilla más cercana a nosotros, la mantendremos ahí. 
  • Con la otra mano agarraremos la rodilla de la pierna más alejada y la levantaremos, haciendo que la planta del pie se apoye en el suelo.
  • Con la mano de la víctima apoyada contra la mejilla, tiraremos de la pierna más alejada y giraremos a la víctima hacia nosotros.
  • Doblaremos la pierna superior de forma que la cadera y la rodilla formen ángulos rectos.

 
Hemorragias

 

Se trata de una perdida sanguínea debida a la rotura de un vaso sanguíneo. El sangrado puede producirse hacia el exterior o si no hay herida acumularse en el interior del cuerpo.

Distinguiremos los tres tipos más frecuentes:

Hemorragia externa, visible:

  • Tumbaremos a la víctima sin elevarle las piernas. 
  • Presionaremos la zona que sangra con una gasa o apósito. 
  • Si esta gasa se empapa de sangre, no la retiraremos, pondremos otra encima.
  • Haremos un vendaje compresivo.
  • En caso de que se produzca una importante pérdida sanguínea, se puede producir un shock.
  • En este caso, acostaremos sobre la espalda al individuo y si no hay antecedentes de traumatismos, se le levantarán las piernas.

Hemorragia nasal (epistaxis): 

  • Siente al afectado.
  • Haremos compresión sobre el tabique nasal manteniendo la cabeza ligeramente inclinada hacia delante (con la barbilla hacia el pecho) durante 10/15 minutos.
  • Taponaremos el orificio sangrante con una gasa empapada en agua oxigenada. Si tras 15 minutos la hemorragia no cesa, acudiremos a un Centro Sanitario.

Hemorragia por el oído o hematoma alrededor de los ojos y/u orejas: signo de traumatismo craneal. 

  • Actuaremos con precaución inmovilizando la cabeza de la víctima y no moviéndola hasta disponer de los medios de evacuación adecuados y asistencia sanitaria.

 

 
Botiquín

 

El botiquín básico debe ser siempre un recipiente debidamente identificado y accesible y deberá constar de los siguientes elementos:

  • Guantes de látex o estériles.
  • Gasas (en paquetes de cinco o diez unidades).
  • Toallitas húmedas.
  • Suero fisiológico (envases de 50 o 100 ml).
  • Antiséptico en envases unidosis (Betadine o Clorhexidina)
  • Apósitos adhesivos de diverso tamaño y forma (tiritas).
  • Apósitos segunda piel (Compeed)
  • Esparadrapo (5 cm de ancho)
  • Vendas de diverso tamaño (10 cm de ancho) de crepé y de algodón. 
  • Tijeras de punta roma.
  • Pinzas.