Bienestar psicosocial
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a UCLM está comprometida con la mejora del bienestar psicológico y social de todos sus miembros (estudiantes, PDI y PAS). Es un compromiso con la salud mental entendida de manera positiva, es decir, en forma de bienestar físico, mental y social, y no solo como la ausencia de enfermedad. En este apartado encontrarás diferentes técnicas psicológicas que te ayudarán a mejorar tu bienestar y calidad de vida, instrumentos para poder afrontar las situaciones estresantes con mayor eficacia, técnicas vinculadas con la gestión y resolución de conflictos, además de contenidos vinculados con la salud sexual.    

¿Cómo gestionar la ansiedad y el estrés?

En muchas ocasiones podemos experimentar emociones intensas negativas que afectan a nuestra calidad de vida y nos provocan sufrimiento. Algunas de las más comunes están relacionadas tanto con la ansiedad como con el estrés. 

Lo primero que debemos conocer. Entendiendo nuestras emociones

  • La ansiedad y el estrés son reacciones normales ante situaciones que estamos viviendo y que pensamos que no lo son. En la base de estos procesos está el miedo (como por ejemplo el miedo a perder el control, a no poder realizar una tarea determinada o incluso a morir). Estas reacciones de miedo provocan una respuesta de nuestro cuerpo destinada a intentar hacer frente a una amenaza. El problema es que nuestro cuerpo ha evolucionado muy poco en los últimos miles de años, mientras que la sociedad y, por tanto, los problemas a los que tenemos que hacer frente, han cambiado completamente. Como resultado tenemos un sistema para afrontar la ansiedad o el estrés diseñado para hacer frente a amenazas a corto plazo (como un potencial predador) y no a medio o largo plazo (cómo ser capaz de aprobar una asignatura, un curso o una titulación). Por tanto, no te preocupes, la respuesta de tu cuerpo es normal.
  • Como consecuencia de estas respuestas, nuestro cuerpo nos prepara para la acción, como por ejemplo para la acción de correr. Como en estas situaciones pensar no es la mejor estrategia, la ansiedad y el estrés, cuando son intensos, dificultan enormemente la capacidad para concentrarnos, por eso puede costarnos enormemente estudiar. Otros síntomas que podemos experimentar son dificultad para respirar, sensación de ahogo, palpitaciones, dolor en el pecho, sudoración, temblores, mareos, desmayos o alteraciones digestivas. Lo primero que hay que comprender es que estos síntomas están producidos por la ansiedad

¿Qué puedo hacer?

Tanto la ansiedad como el estrés, tienen una fuerte relación con el miedo. Todas las emociones tienen una valencia, positiva (alegría) o negativa (tristeza). Pero también tienen lo que conocemos como un nivel de activación o arousal. Es decir, hay emociones que nos activan, como puede ser la ira o el miedo, y otras que nos desactivan, como puede ser la tristeza. La solución pasa, por tanto, por quitar activación o intensidad a la emoción de miedo. De esta forma podremos reducir la ansiedad y el estrés a través de técnicas de relajación.

Te proponemos dos técnicas de relajación que han demostrado científicamente su eficacia para reducir la ansiedad y el estrés, elige la que más te guste. Las dos son diferentes, la relajación progresiva de Jacobson, que es una técnica más conductual que implica utilizar fundamentalmente el cuerpo,  y el entrenamiento autógeno de Shultz, que requiere un mayor trabajo cognitivo y, por tanto, usar más el pensamiento. Eso sí, ambas técnicas requieren constancia para ser aprendidas y, por tanto, una rutina constante. No esperes que funcionen completamente de forma inmediata, irán reduciendo la ansiedad y el estrés poco a poco. Con constancia, son  muy eficaces. Practícalas, en la medida de lo posible, todos los días.

  • Relajación progresiva de Jacobson. Tanto la ansiedad como el estrés producen una marcada contracción muscular de la que en muchas ocasiones no somos conscientes. La relajación progresiva se basa en conseguir una relajación muscular con el objetivo de reducir la ansiedad e interrumpir las respuestas de estrés. Consiste en una serie de ejercicios para percibir el contraste entre la tensión muscular y la relajación. En este enlace tienes un documento para poder realizar el entrenamiento de esta técnica.
  • Entrenamiento autógeno de Schultz. El entrenamiento autógeno es una técnica mucho más cognitiva, más basada en los pensamientos. Se basa en los pensamientos sobre las sensaciones físicas en el propio cuerpo, sobre todo las de peso y de calor. Puedes entrenar esta técnica con el siguiente enlace.

 

Pedir ayuda

Cuando nos encontramos mal, en ocasiones nos cuesta mucho pedir ayuda. Si consideramos que no podemos afrontar solos la situación en la que nos encontramos debemos pedir ayuda profesional. En este sentido los profesionales sanitarios de los centros de salud y hospitales estarán encantados de atendernos. Es importante no esperar a estar muy mal para solicitar esta ayuda, pues siempre es mucho más fácil resolver los problemas vinculados con nuestro bienestar mental en sus primeras etapas. Si estás mal, no dudes en pedir ayuda.